Eco Actulidad

Castro Marte advierte contra uso indebido de fondos públicos

Higüey.– El obispo de la Diócesis Nuestra Señora de la Altagracia, monseñor Jesús Castro Marte , lanzó un contundente llamado a la responsabilidad ética de los servidores públicos , al anunciar que la gestión del Estado no puede convertirse en un mecanismo de enriquecimiento personal, sino en un ejercicio genuino de servicio al interés colectivo.

Durante la celebración eucarística con motivo del Día de la Virgen de la Altagracia , realizada en la Basílica de Higüey, el prelado sostuvo que la función pública implica una obligación moral y jurídica orientada a proteger a los sectores más vulnerables ya consolidar el respeto al orden institucional.

Castro Marte amplió su exhortación más allá del ámbito gubernamental, al señalar que empresarios, profesionales, actores sociales y la propia Iglesia están igualmente comprometidos a actuar con coherencia, integridad y apego a la legalidad, dando ejemplo tanto en el discurso como en la práctica.

El obispo enfatizó que los recursos del Estado deben ser administrados con transparencia y rectitud, advirtiendo contra las prácticas que privilegian intereses particulares o corporativos en detrimento del bien común y de los derechos fundamentales de la ciudadanía.

Asimismo, llamó a enfrentar la decisión de la desigualdad social y la persistencia de la pobreza , afirmando que no puede hablarse de progreso real mientras amplios sectores permanezcan excluidos de oportunidades básicas.

A su juicio, el desarrollo auténtico solo se alcanza cuando la justicia social ocupa un lugar central en las políticas públicas.

En ese contexto, reclamó al sector empresarial asumir su responsabilidad social , garantizando condiciones laborales dignas, remuneraciones justas y el cumplimiento estricto de las normativas que protegen a los trabajadores.

El líder religioso también expresó preocupación por el deterioro de la convivencia social , alertando sobre el aumento de la violencia, los accidentes de tránsito, los robos y las estafas, fenómenos que —advirtió— han sido peligrosamente normalizados en un escenario de debilitamiento de la autoridad y desobediencia a la ley.

Inspirado en el testimonio de la Virgen María, exhortó a la sociedad dominicana a reenfocar su vida en el servicio solidario, recordando que “una existencia sin vocación de servicio pierde su sentido”.

Al concluir su homilía, pidió la intercesión de la Madre de Dios por el fortalecimiento de la familia dominicana y por la construcción de un liderazgo político comprometido con un proyecto de nación sustentado en valores, equidad social y responsabilidad pública .

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba